Guía
Evento gratuito con inscripción: por qué falta tanta gente y cómo bajar el no-show
En un evento gratis falta mucha gente porque anotarse no cuesta nada y faltar tampoco. Para bajar el no-show hay que hacer cuatro cosas: recordarle a cada inscripto que viene (la semana anterior y el día antes), pedirle que confirme o libere el lugar, sobreinscribir solo con tu propia tasa de asistencia y sin pasar el aforo, y tener una lista de espera para los lugares que se liberan. Y para la próxima edición, medir en la puerta cuántos vinieron de verdad.
Por qué en un evento gratis se cae tanta gente
Cuando alguien paga una entrada, faltar le cuesta plata. Cuando se anota gratis, el registro es una intención, no un compromiso: lo hizo un martes a la noche viendo una historia de Instagram, y el sábado tiene un cumpleaños, llueve o se olvidó. No es mala fe. Es que nada lo ata a ese lugar.
El costo, en cambio, lo pagás vos: el catering pedido para 300 que comen 180, la sala grande que quedó a medio llenar delante del sponsor, y la gente que quería ir y no consiguió lugar porque el cupo se agotó con inscriptos que nunca vinieron.
No te vamos a dar un porcentaje de no-show «del mercado», porque no hay una cifra abierta y confiable que sirva para todos los eventos. Depende del público, del día, del horario, del clima y de cuánto tiempo pasa entre la inscripción y el evento. El número que te sirve es el tuyo, y más abajo te contamos cómo sacarlo.
1. Recordatorios: la semana antes y el día antes
La evidencia más sólida sobre recordatorios viene de los turnos médicos, que tienen exactamente el mismo problema: alguien se compromete a ir, no paga en el momento y a veces no va. La unidad de ciencias del comportamiento del gobierno de Nueva Gales del Sur, en Australia, probó en dos hospitales recordatorios por SMS enviados 7 días y 24 horas antes del turno, y las inasistencias bajaron un 33,7 % frente al mismo período del año anterior (ellos mismos aclaran que fue una comparación antes y después, sin grupo de control).
Pasado a un evento: un recordatorio la semana anterior, cuando todavía se puede reorganizar la agenda, y otro el día antes, con lo práctico (dirección, horario de apertura, por dónde se entra, que traigan el QR en el celular). PASE manda el QR y la credencial en PDF por mail en el momento del registro, pero no programa recordatorios: esos los mandás vos desde tu herramienta de mail habitual, a la base de registrados. En el del día antes recordá que, si no encuentra el mail del QR, puede usar «Recuperar mi pase».
Un detalle legal: esos mails van a gente que te dio su dirección para ese evento. La Ley 25.326 dice que los datos no pueden usarse para finalidades distintas o incompatibles con las que motivaron su obtención. Recordarle el evento al que se anotó está dentro de esa finalidad; meterle una promoción de otra cosa, no, salvo que lo hayas informado y consentido en el registro.
2. Qué decir en el recordatorio
No es solo cuándo se manda, también importa qué dice. En el Reino Unido, un ensayo publicado en PLOS ONE en 2015 con más de 10.000 pacientes de un hospital de Londres comparó distintos textos de recordatorio. El que decía el costo concreto de faltar al turno bajó la inasistencia a 8,4 %, contra 11,1 % del mensaje de siempre. Y el mismo concepto dicho en términos generales funcionó peor que el específico.
En un evento gratis no hay un costo en plata para mostrar, pero sí hay una consecuencia concreta: hay gente esperando ese lugar. Un texto que funciona como punto de partida:
- Qué es y cuándo: el nombre del evento, el día, la hora de apertura y la dirección.
- La consecuencia concreta: «El cupo está completo y hay gente en lista de espera. Si no podés venir, avisanos y le pasamos tu lugar a otra persona».
- Una sola acción: un botón o un link para avisar que no va. Nada más.
3. Pedí confirmación y hacé fácil liberar el lugar
El que ya sabe que no va casi nunca avisa, porque avisar le da trabajo. Hacelo fácil: en el recordatorio de la semana anterior, un link a un formulario corto («¿Venís? Sí / No puedo») armado con la herramienta que ya uses. Cada «no puedo» es un lugar que podés volver a ofrecer con tiempo.
Lo que no conviene es borrar al que no contestó. No contestar no es lo mismo que no venir, y si después aparece en la puerta con su QR, tiene que poder entrar.
4. Sobreinscripción, con tu propio dato y sin pasar el aforo
Sobreinscribir es abrir más lugares que la capacidad, contando con que una parte no va a venir. Hecho a ojo, es la forma más rápida de tener gente afuera de una puerta llena. Hecho con método, es razonable:
- Sacá tu tasa de asistencia: ingresos reales dividido inscriptos, de la edición anterior o de un evento parecido con el mismo público.
- Hacé la cuenta: si tu capacidad es 300 y tu tasa histórica es de dos tercios, 450 inscriptos te dejarían cerca del lleno. Ese ejemplo es solo para mostrar la cuenta: usá tu número.
- Quedate un poco abajo: la tasa cambia de un año a otro, y es mejor que sobren diez lugares que tener a veinte personas en la vereda.
- El techo es el aforo habilitado: la cantidad de personas adentro la fija la habilitación del lugar, no tu cálculo. Tené decidido y escrito qué le decís al que llega cuando ya está lleno.
Si nunca mediste, no sobreinscribas en la primera edición. Usá esa edición para sacar el dato.
5. Lista de espera, a mano y en orden
Cuando se agota el cupo, no cierres sin más: abrí un formulario aparte de lista de espera y anotá el orden de llegada. Cada vez que alguien libera su lugar, le mandás el link de registro al siguiente. Esa persona se inscribe, recibe su QR por mail como cualquier otra, y queda en el reporte igual que el resto.
Si el lugar se libera a último momento, el día del evento, el alta manual en la puerta permite sumar a alguien de la lista sin que se rompa el registro. Para ordenar esa excepción sin frenar la fila, te sirve registro en la puerta sin inscripción previa.
6. Medí la asistencia real, si no, el año que viene adivinás de nuevo
Todo lo anterior depende de un número: cuántos de los que se anotaron vinieron. En PASE cada ingreso queda registrado al escanear el QR, y el reporte post-evento muestra la asistencia real, las horas pico y los tiempos de ingreso, separado por tipo de asistente. Si el evento tiene invitados, prensa y público general por links distintos, vas a ver que cada público falta distinto, y eso cambia la cuenta de sobreinscripción para cada uno.
Guardá ese reporte con la fecha, el día de la semana, el horario y el clima. Con dos o tres ediciones ya tenés una tasa propia en la que se puede confiar. Cómo leer el reporte está en qué medir después del evento y en cuánta gente entró realmente a tu evento.
El no-show no se adivina: se mide en la puerta, se baja con recordatorios y se compensa con tu propio número.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta gente falta normalmente a un evento gratuito?
No hay un número que sirva para todos los eventos, y desconfiá de cualquier porcentaje sin fuente. Lo que sirve es tu propio dato: registrados contra ingresos reales de la edición anterior o de un evento parecido, separado por tipo de asistente. Si no lo tenés, la primera edición con control en la puerta te lo da.
¿PASE manda recordatorios automáticos antes del evento?
No. PASE manda el QR y la credencial en PDF por mail en el momento del registro, y cualquiera que lo pierda puede usar «Recuperar mi pase». Los recordatorios de la semana previa y del día anterior los mandás vos desde tu herramienta de mail, a la base de registrados.
¿Cuántos lugares de más puedo abrir en la inscripción?
Los que te dé la cuenta con tu propia tasa de asistencia, y nunca por encima de lo que permite la capacidad habilitada del lugar. Si el día del evento viene más gente de la prevista, el cupo lo marca el aforo, no la cantidad de inscriptos, así que tené decidido antes qué pasa con el que llega cuando ya está lleno.
¿Cómo armo una lista de espera?
Cuando cerrás la inscripción, abrí un formulario aparte para la lista de espera y anotá el orden de llegada. Cada vez que alguien avisa que no va, le pasás el link de registro al siguiente de la lista. Si el lugar se libera a último momento, el alta manual en la puerta permite sumar a esa persona sin romper el registro.
Medí cuántos vienen de verdad con PASE
Registro por landing con QR por mail, «Recuperar mi pase», alta manual en la puerta y reporte de asistencia real por tipo de asistente para calcular la próxima edición. Se cotiza por evento: Base desde USD 600, Pro desde USD 1.500, Enterprise a cotizar.
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