Guía
Aforo y capacidad habilitada: qué controla la puerta y qué no
La capacidad máxima de un evento no la decide el organizador ni el sistema de acreditación: la fija la habilitación del lugar o el permiso del evento. Lo que controla la puerta es cuántas personas entraron, una por una y sin duplicados. Lo que no controla, si no se marcan salidas, es cuántas hay adentro en este momento. Para cuidar el aforo hacen falta las dos cosas: el conteo de ingresos y un control de egresos o de ocupación aparte.
Tres palabras que se usan como si fueran lo mismo
- Capacidad habilitada o autorizada: el máximo de personas que el lugar puede tener al mismo tiempo, según su habilitación o el permiso del evento. Es un dato legal, no comercial.
- Aforo: en la práctica, cuánta gente hay adentro en un momento dado, y si está por debajo de ese máximo.
- Asistencia: cuántas personas distintas entraron en todo el evento. En un evento de varias horas, con gente que llega y se va, puede ser bastante más que la capacidad sin que nunca se haya superado el aforo.
Confundirlas trae problemas en las dos direcciones: cortar la entrada cuando la asistencia llega al número de la habilitación (y dejar afuera gente que podía entrar porque otros ya se fueron), o creer que se está bien porque «entraron menos que la capacidad» cuando en realidad nadie sabe cuántos hay en el salón.
Quién fija el número que no se puede pasar
Depende de la jurisdicción y del tipo de lugar, y siempre manda la norma local. Como ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, la página oficial del trámite de permiso de evento masivo define como masivo a todo acto con fines artísticos o festivos que reúna a más de mil asistentes. El permiso lo otorga la Agencia Gubernamental de Control, a través de su Dirección General de Habilitaciones y Permisos, y fija una capacidad máxima que hay que respetar durante el evento. Entre los requisitos figuran una proyección gráfica del predio con la capacidad por sector y los medios de salida, y un control electrónico de acceso homologado y certificado para garantizar que no se supere la capacidad autorizada.
Dos conclusiones prácticas. La primera: la capacidad del evento sale de ese papel, y es lo primero que hay que tener antes de diseñar la puerta. La segunda: si tu evento entra en ese régimen, el control de acceso que pide la norma tiene requisitos propios de homologación, y hay que confirmarlos con la autoridad antes de elegir cómo se cuenta.
El que controla la puerta también tiene una regla escrita. La Ley 26.370, que regula al personal de control de admisión y permanencia en espectáculos y lugares de entretenimiento, obliga a mantener iguales condiciones de admisión para todos «siempre y cuando la capacidad del lugar lo permita» (artículo 9), y habilita a impedir la entrada cuando la capacidad del lugar está al máximo autorizado (artículo 11). Es decir: el lleno es un motivo legítimo para no dejar pasar, siempre que sea igual para todos y esté a la vista.
Qué sí controla un sistema de acreditación
Una puerta con QR por persona resuelve la mitad de entrada del problema, y la resuelve bien:
- Cuántos entraron, sin contar dos veces a nadie. En PASE cada asistente tiene un QR único, y el marcado de ingreso es atómico: si dos lectores escanean el mismo código a la vez, entra uno y el otro sale como DUPLICADO.
- Cuándo entraron y por dónde. El reporte en vivo muestra ingresos por tipo, sector, puerta y hora, con varias puertas sincronizadas.
- Un aviso antes del límite. Si cargás una capacidad en el evento, PASE avisa cuando los ingresos llegan al 80% y al 100% de ese número. El aviso del 80% es el útil, porque todavía da tiempo a frenar la convocatoria, abrir otro sector o hablar con seguridad.
- Repartir la llegada. Con turnos con cupo por franja, el asistente elige día y horario, ve «Quedan N» o «Completo», y la franja llena deja de aceptar gente sola. No mide ocupación, pero evita que todos lleguen juntos.
Qué no controla, y cómo se cubre
- Cuántos hay adentro. Si nadie marca la salida, el sistema sabe cuántos entraron, no cuántos se fueron. El informe de cierre de PASE lo dice al pie: cuenta ingresos registrados en la puerta, no cuánta gente había adentro en un momento dado. Para la ocupación en tiempo real hace falta contar egresos, por ejemplo con un contador manual en cada salida, y restar.
- Lo que no pasa por el lector. Staff, proveedores, artistas, gente que entra por carga y descarga. También ocupan lugar. O se acreditan y pasan por un punto de control, o se suman a mano al cálculo.
- La capacidad de cada sector. Que el total esté bien no quiere decir que el VIP o el salón chico no estén desbordados. Si un sector tiene capacidad propia, necesita su propio punto de control y su propio conteo. Lo vemos en control de acceso por sectores.
- La habilitación misma. Ningún sistema de puerta habilita un lugar, ni reemplaza el plan de evacuación, los medios de salida o la inspección. Cuenta personas, nada más.
Cómo armarlo en la práctica
Pedí el número de la habilitación o del permiso por escrito, antes de abrir el registro. Restale lo que no va a pasar por el lector (staff, proveedores, artistas) y cargá ese resultado como capacidad del evento, no el número bruto. Decidí con seguridad quién mira el aviso del 80% y qué hace cuando llega: frenar la entrada, esperar salidas o abrir otro espacio. Si el evento es de muchas horas y la gente rota, poné un contador en cada salida y que alguien lleve la resta. Y tené escritas, en cada ingreso, las condiciones de admisión, incluida la de que con el lugar lleno no se entra hasta que salga alguien.
Para la planificación de la fila y los puestos, mirá cuántos puntos de acceso y operadores necesitás; para el número de asistencia que se entrega al final, cómo presentar el informe de cierre al cliente.
Entraron es un dato de la puerta. Hay adentro es un dato de la puerta más la salida. La capacidad la pone la habilitación.
Preguntas frecuentes
¿Quién define la capacidad máxima de mi evento?
La habilitación del lugar o el permiso del evento, no el organizador ni el sistema de acreditación. En la Ciudad de Buenos Aires, para un evento masivo, el permiso lo otorga la Agencia Gubernamental de Control y fija una capacidad máxima que hay que respetar durante todo el evento.
¿Un sistema de acreditación sabe cuánta gente hay adentro?
Solo si también se controla la salida. Si en la puerta se registran ingresos y nadie marca cuando la gente se va, el sistema sabe cuántos entraron, no cuántos siguen adentro. Para la ocupación en tiempo real hace falta contar salidas, por ejemplo con un contador manual en cada egreso.
¿Qué capacidad cargo en PASE?
Un número por debajo de la capacidad habilitada que deje lugar para lo que no pasa por el lector: staff, proveedores, artistas y cualquiera que entre por otro acceso. Con ese número cargado, PASE avisa cuando los ingresos llegan al 80% y al 100%.
¿Los turnos con cupo por franja controlan el aforo?
No. El cupo por franja limita cuántas personas se anotan para cada horario y ayuda a repartir la llegada, pero no dice cuántas siguen adentro cuando arranca la franja siguiente. Sirve para ordenar la puerta, no para medir ocupación.
Contá bien la mitad que le toca a la puerta
QR único por persona, anti doble ingreso entre lectores, aviso al 80% y al 100% de la capacidad que cargues, turnos con cupo por franja y reporte en vivo por puerta y por hora. Se cotiza por evento: Base desde USD 600, Pro desde USD 1.500, Enterprise a cotizar.
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