Guía
Cómo acreditar una cena de gala o un evento benéfico: lista cerrada, mesas de empresa y acompañantes
En una cena de gala la mesa la compra una empresa, pero los que se sientan son personas, y la puerta tiene que saber quiénes son. Lo que funciona: un anfitrión por mesa que consigue los nombres de sus invitados, un registro donde cada uno recibe su propio QR, un criterio escrito para acompañantes y para quien llega sin estar en la lista, y una recepción separada de la puerta que lleva a cada uno a su lugar con el plano del salón. La acreditación resuelve quién entra; la mesa la resuelve la recepción.
Por qué una gala no es un evento corporativo más
Tiene tres rasgos que cambian la puerta. Primero, la lista es cerrada y se arma por compras: una empresa compra una mesa, un donante compra dos lugares, un sponsor recibe una mesa de cortesía. Segundo, la gente llega toda junta, en la media hora del cóctel, y vestida para no esperar. Tercero, la recepción es parte del evento: el invitado que paga una mesa en una cena solidaria espera que lo reciban por su nombre, no que le pidan el DNI en una fila.
Si ya leíste cómo acreditar un evento corporativo con invitados, la base es la misma. Lo que agrega la gala es la mesa como unidad de venta y la distancia entre quien pagó y quien se sienta.
La mesa de empresa: un anfitrión, N lugares, N nombres
El error típico es cargar «Empresa X, mesa de 10» y recibir en la puerta a diez personas que nadie sabe quiénes son. La guía de credenciales para espacios públicos de la CISA contempla justamente este caso: admite que una persona designada gestione varias credenciales para un grupo, y recomienda fijar un número máximo de credenciales de invitados por VIP, con excepciones solo en casos especiales. Traducido a la gala: cada mesa tiene un anfitrión responsable y un cupo de lugares que no se estira en la puerta.
- Un anfitrión por mesa, con nombre, mail y teléfono. Es quien responde por sus invitados.
- El link de registro va al anfitrión, que lo reenvía a su gente. Cada invitado se registra con su nombre y recibe su QR por mail, con la credencial en PDF.
- Una planilla del equipo con cada mesa, su cupo y cuántos se registraron. Una semana antes, a cada anfitrión le avisás cuántos le faltan.
En PASE cada tipo de asistente tiene su propio link (por ejemplo, invitados de mesa, donantes, prensa, staff), así nadie se autoasigna una categoría. Si alguien perdió el mail, «Recuperar mi pase» se lo vuelve a mandar, y el corrector de mails avisa al registrarse si escribieron gmial.com o hotmail.con, que en una lista armada por reenvíos pasa seguido. Si hay invitados del exterior, la landing y el mail con el QR también salen en inglés.
La mesa la resuelve el plano, no el QR
PASE no asigna mesas. Valida en la puerta si la persona está en la lista y la cuenta; la ubicación se resuelve después, con el plano del salón y el equipo de recepción. Conviene que sean dos momentos separados, porque si el operador de la puerta además tiene que buscar la mesa de cada uno, cada ingreso tarda el doble y la fila crece en el peor momento.
- Plano impreso en dos versiones: por apellido y por empresa. El invitado casi siempre dice «vengo con Fulano» o «vengo con la empresa».
- Recepción a pocos metros de la puerta, con el plano y personal que acompaña hasta la mesa.
- Un responsable del plano con autoridad para reubicar cuando una mesa llega incompleta o con uno de más.
Acompañantes: con nombre si se puede, con +1 si no
Lo ideal es que el acompañante se registre con su nombre, como cualquier invitado. Pero en una gala siempre aparece la pareja que nadie anotó. Para ese caso, en PASE el operador valida el QR del invitado y toca +1 acompañante: el acompañante se suma al conteo y al informe sin crear un pase nuevo, y el total de personas que entraron no miente. Lo que no resuelve el botón es la decisión. Esa tiene que estar escrita antes: si se aceptan acompañantes no anotados, si cuentan contra el cupo de la mesa, y quién avisa al plano que esa mesa ahora tiene uno más.
El que llega sin estar en la lista
En una cena benéfica es delicado: puede ser un donante importante, el gerente que reemplaza a otro o alguien que se coló. Tres reglas:
- Primero buscá. Muchas veces está registrado con otro mail o con el apellido mal escrito.
- Sacalo de la fila. El caso dudoso se resuelve a un costado, con una persona que tenga la lista de anfitriones y autoridad para decir sí o no.
- Si entra, que quede anotado. El alta manual en la puerta lo deja registrado como cualquier otro, y el plano se entera.
El paso a paso está en la nota sobre registro en la puerta sin inscripción previa. La misma guía de la CISA pide entrenar al personal de cada acceso en los procedimientos para negar la entrada: en una gala eso incluye cómo decir que no con buenos modales.
Los datos de los invitados y de los donantes
Una gala benéfica suele querer volver a contactar a quienes vinieron. Eso está bien, pero hay que decirlo al registrarse. La Ley 25.326 de protección de datos personales pide que los datos sean adecuados, pertinentes y no excesivos para la finalidad, que no se usen para finalidades distintas de las que motivaron su obtención, y que se informe antes al titular para qué se tratan y quiénes pueden ser sus destinatarios. En la práctica: pedí nombre, mail, empresa y cargo si sirve para el plano, y si los datos van a ir a la fundación para futuras campañas, ponelo en el formulario. Más detalle en la nota sobre datos personales de asistentes.
Después: lo que quiere saber la organización
El día siguiente alguien va a preguntar cuántos vinieron de verdad y qué mesas quedaron con sillas vacías. El reporte de PASE da asistencia real por tipo, por puerta y por hora, con los acompañantes sumados, y el informe de cierre sirve para mostrarle al comité o al cliente cómo fue la noche. El cruce por mesa se hace con tu planilla de anfitriones: registrados contra presentes, mesa por mesa. Ese dato sirve para la próxima edición, para saber qué empresas compran y no vienen.
La empresa compra la mesa, el anfitrión pone los nombres, la puerta los cuenta y la recepción los sienta. Cada uno hace una sola cosa.
Preguntas frecuentes
¿PASE asigna la mesa de cada invitado?
No. PASE resuelve quién entra y cuántos entraron. La ubicación en la mesa se resuelve con el plano del salón y el equipo de recepción, que recibe a cada invitado después de la puerta y lo lleva a su lugar.
¿Cómo hago con una empresa que compró una mesa de diez y todavía no sabe quiénes vienen?
Le pedís a un anfitrión por empresa y le mandás el link de registro para que lo reenvíe a sus invitados. Cada uno se registra con su nombre y recibe su propio QR. En una planilla del equipo llevás cuántos lugares tiene cada empresa y cuántos ya se registraron, y una semana antes le avisás al anfitrión lo que falta.
¿Qué pasa si un invitado llega con un acompañante que no se registró?
Si el criterio del evento lo permite, el operador valida el QR del invitado y toca «+1 acompañante». El acompañante queda sumado en el conteo y en el informe, sin generar un pase nuevo. Si el criterio no lo permite, se deriva a quien autoriza, fuera de la fila.
¿Puedo usar los datos de los invitados para la próxima campaña de donaciones?
Solo si lo informaste al momento del registro. La Ley 25.326 pide avisar para qué se usan los datos y quién los va a recibir, y prohíbe usarlos para finalidades distintas de las que motivaron su obtención. Si querés contactarlos después, decilo en el formulario.
Resolvé la puerta de tu gala con PASE
Un QR por invitado, un link de registro por tipo, +1 acompañante en la puerta, alta manual para las excepciones y reporte de asistencia real. Se cotiza por evento: Base desde USD 600, Pro desde USD 1.500, Enterprise a cotizar.
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